Situado en la falda del monte Jálama de la que bajan arroyos y ríos que son aprovechados para el riego de sus huertas y prados. Sus calles sinuosas y estrecha que arropan a los visitantes, por donde garabatea el agua durante todos los días del año, hacen que este municipio sea singular.
Sus gentes comparten con los pueblos vecinos (Valverde del Fresno y Eljas) una peculiaridad lingüística “A Fala”.
A Fala ha sido reconocida recientemente por la Unión Europea, que ha creado una línea de subvenciones para que en las escuelas de estos tres “lugaris”, se imparta el conocimiento de esta lengua en la Enseñanza Primaria, con arreglo a un programa elaborado por las escuelas públicas de los tres municipios.
El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura aprubó mediante decreto como bien de interés cultural como peculiaridad lingüística.